miércoles, 14 de noviembre de 2007

Un paso al vacío


Cerré los ojos y di un paso. Me encontré con un camino que no sabía que existía. Eso es lo lindo de ser espontáneo, en su justa medida claro está. La angustia me sigue acompañando, pero cuanto más la miro, menos miedo le voy teniendo.

Será cuestión de pensar que el vacío está vacío solo para aquellos que no tienen esperanza o fe. Yo sabía que era un riezgo lo que estaba haciendo. Y han sido pocas las veces que me he permitido tomar desiciones tan jugadas. Pero esta vez fue diferente. Me vi más fuerte, más capacitada para lidiar con las consequencias de mis acciones, y con mi fe en Dios y con mi madre en el cielo, la red de protección está bastante firme.

Ahora está en mi quererme, aprender a apreciar mi intelecto, y tener la confianza como para poder aportar a mis estudiantes una puerta significativa dentro de sus propias imaginaciones.

No hay comentarios: