jueves, 8 de noviembre de 2007

Cumple de papá


Es verdad. Estoy pasando por unos días bastante tristes. Pero hoy es el cumple de mi padre. Papá es un hombre increible. Cuando murió mamá...lo primero que senti fue la necesidad de agradecerle por cómo la había cuidado, cómo se había comportado con ella, compenetrado en la tarea de amarla, cuidarla. Les aseguro que fue el esposo más dedicado que conozco y no lo digo solo porque es mi padre... el tardó lo más posible en contratar una enfermera, para que mamá reciebiera todo el cariño y el amor de nosotros. Sí, al final fue necesario contratar alguien, pero el la peleó hasta el último miligramo de fuerza. Hacía cosas inimaginables, como tomar clases de cocina para aprender a hacer comidas que le hicieran bien a ella. Con 64 años, papá no paraba de comprarle cosas para que estuviese más cómoda, más tranquila, verla sonreír. Le alquilaba de todo y la acompañaba a todos lados...no sé...podría hacer una lista de todas las formas de trabajo y amor que hizo mi padre por ella. Pero sería interminable. Lo único que sé es que mi padre fue el mejor esposo del mundo, y mi madre la más afortunadas de todas y si yo logro ser la mitad de cómo es él, entonces seré la hija más feliz del mundo. Es increible, pero realmente, mi padre, es mi bendición.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

entonces esto es una crisis

Cada vez que he escuchado la palabra crisis, siempre me senti que tenía que ver con algo económico, o con alguna arma en destrucción, o hasta un desastre natural. Pero ahora conocí la crisis dentro de mi. Su forma de expresión son lagrimas que no paran de brotar de mis ojos. Mi cabeza está encedida y trabajando a mil. A la vez, el agotamiento mental es abrumador.
Me mandaron descansar. Estoy en busca del botón que indica "off" pero no logro encontrarlo. Mi crisis viene por un conjunto de cosas. Pero aunque me sienta completamente destrozada o desganada...mi curiosidad no puede dejar de observar este estado que miles y miles de seres humanos han tenido. Es el cuerpo, es la mente, es la forma que tiene Dios y la vida de hablarnos y explicarnos que somos humanos, que aveces necesitamos bajar un cambio y parar. Ya llamé a mi jefe y le dije que no vuelvo hasta el lunes. No le di mucha explicación. Pero al haberme contratado un mes despues de haber perdido a mi madre, supongo que en fondo sabe que no tengo una simple gripe. Vamos a ver como sigue esto. No tengo miedo. Por suerte. Pero realmente estoy viviendo una crisis y no se como manejarme, qué decir, como explicarlo. Es dejarlo pasar supongo, dejarlo hacer su trabajo de demostrarme que soy una chiquilina de 23 años y que no puedo con todo por más que pueda. Aprender a delegar en la vida es algo tan complicando...pero esto lo hablo otro día mejor. Ahora estoy cansada y prefiero no pensar.

martes, 6 de noviembre de 2007

Los humores


Estoy agotada. Cada día que pasa veo que el agotamiento, así como el luto, así como el dolor siguen presentes...y por más que pueda esconderlos, o taparlos, o transformarlos en algo diferente para sentir que todo ya pasó, tengo un fantasma que está rozando los talones con cada paso que doy. Lo siento detrás de mi, empujandome a ser lo mejor que puedo llegar a ser. Y la frustración de no saber para qué lado tirar es desgarradora, y la ansiedad me aniquila.
Los arranques de la gente haica mi, para un corazón tan herido, son como balas de cañon para una pared de madera. A este ritmo, los humores pueden llegar a destrozar a una persona, y lo que será escupida y pisada, será mi alma. No quiero que suceda eso. Para muchos, les sonará ridículo que siga así de herida, pero una vez que uno pasa por lo que yo pasé... comprenderá que cada día es un día de sanación y digestión emocional. Pero una cosa sí me queda clara: hay que hacer más esfuerzo por amar, por demostrar el amor todos los días en cualquier situación que de lugar para hacerlo. Regalar una sonrisa no cuesta nada y puede cambiarle el día a alguien. Sí, es así de simple. Todos debemos encontrar un punto medio. No podemos ir por la vida amenazando que si no nos aceptan como somos entonces el problema es del otro. La conviviencia es un juego de ajedrez muy delicado. No se puede ser siego a la sensibilidad humana. Los opuestos atraen, es verdad, pero también así se complementan. En vez de polarizarnos todos, tenemos que encontrar un punto medio. ¿Me ayudás?

lunes, 5 de noviembre de 2007

vuelvo a empezar


No es la primera vez que tengo un blog. Pero ta. Esta vez quiero tratar de sacarle el jugo realmente...

Estoy en un momento de mi vida en el cual veo que tengo demasiadas energías, y poca excusa para no usarlas...Voy a comenzar a tomar clases de teatro. Voy a ponerme a escribir como siempre quise, desde el corazón, desde la pasión. Voy a seguir en mi trabajo como encargada de Marketing y Comunicación por el momento, por más que hay momentos en los cuales me siento una secretaría y nada más. Pero lo voy a hacer porque sigo aprendiendo, y de paso, sigo ganando lo suficiente como para pagarme esas clases, o capaz que comprarme mi propia computadora para poder escribir. No...no hablo de escribir asi nomás...quiero ser escritora, quiero ser actriz, quiero revolver el alma de los humanos, hacerlos pensar, hacerlos sentir.

No se que sucede con las sociedades hoy en día. Es como si tuviesen miedo de sentir sus emociones.

A mi se me acaba de morir mi madre...y lloro lo que necesito llorar cada día, o cada semana. Hay veces que no lloro por días y días...y derrepente me acuerdo de que soy huerfana de madre...y lloro un rato...y sigo con mi vida...no es fácil, pero es parte de mi vida, el haberla tenido y el haberla perdido. Olvidarme del dolor, taparlo, sería una mentira demasiado pesada para mi y para los que me rodean. Tengo que sentir, y siento que la gente tiene miedo de esto. Sea el dolor, el amor apasionado, por miedo a luego sentir dolor.

Si, es verdad que cuanto más queres algo, más miedo te da el perderlo. Pero esas sensaciones tan fuertes, tan extremas, son las que te despiertan todos los nervios de tu cuerpo, que hacen que tu respiración se convierta en una tormenta de viento y que tus pulsaciones sean como el tambor de una tribu indígena durante la caza.

Hay que despertar a las almas...hay que volver a empezar...y eso es precisamente lo que pienso hacer ahora.