miércoles, 28 de noviembre de 2007

Sanación de acrílico

Sus lagrimas recorrían su rostro, su boca se hacía una sonrisa invertida, su corazón dolía y su cabeza no la dejaba de molestar. Días después yo estaba en mi cama, intentando dormir, y el cuadro que le había prometido a mi amiga en su cumpleaños del año pasado finalmente me vino. Comenzó con una enregadera, pero luego se transformó en un arbol, el arbol de la vida, donde ella descansa, tapandosé con una hoja de algún libro que le gustó. Dios la cuida desde lo alto, pero le ofrece muchos apoyos sean hojas, sean flores, sean amigos sean familia, sea su propio intelecto y capacidad. Su novio estpa en una hoja, en forma de corazón, con una nota musical ya que esta pareja resplandece por la armonía única que tienen, aparte de que el chico es músico. Las florcitas azules son todas las cosas en la vida, que nos hacen bien o mal, pero están, y ella las puede mirar desde su tronco, con tranquilidad si quiere, y ordenarlas o borrarlas... Eso lo dejo en sus manos, es una mujer capaz, y es uno de mis grandes orgullos, el poder ser su amiga.

1 comentario:

Manoushe-Mónica Font dijo...

Precioso y original homenaje.Suerte con tu blog.