miércoles, 21 de noviembre de 2007

Carlitos, rey de la calle y la canción


Es mi última semana en esta oficina, y confieso que lo que más voy a extrañar va a ser Carlitos, el cuida coche... Siempre firme, parado frente al edificio, pegando alaridos al que no estacionaba en la forma exacta en la cual a él le gusta. Desde mi ventana puedo escuchar su radio, siempre largando sinfonías exquisitas del mundo de la cumbia. Y hasta a veces, he tenido el honor de escuchar a Carlitos cantar al son de las canciones. Mi favorito es cuando canta "Like a virgin" de Madonna, con el pucho en la boca, moviendo la cabeza de un lado a otro, y reboleando su palo naranja que usa para llamar la atención de las viejas que estacionan sobre su calle.
Estas suelen estar tan apuradas por llegar en hora a la peluquería que son capaces de dejar el coche encima de un arbol o Carlitos mismo, pero él tiene el poder, y ellas son dominadas a estacionar 5 centimetros más para atrás, para que la próxima vieja pueda estacionar.
Fue una experiencia única conocer a Carlitos. Siempre me dio un poco de lastima su camisa, que logra abotonarse hasta el ombligo, pero luego, ésta desiste, ya que el radio de la panza de Carlitos, sobrepasan la cantidad de tela y la capacidad de los botones fieles y luchadores que realmente hacen el esfuerzo de mantenerlo cubierto. Es cuestión de que sople un viento y ahi se ve, como una embarazada de 9 meses y medio, la panza con moquet frondosa...
No les miento, voy a extrañar sus gritos (cantos) junto a su radio que parece haber sido incapacitada para funcionar en volúmenes bajos. "Laik a verggen, tach for de beri ferst taim...".

3 comentarios:

Unknown dijo...

Me jugaría la cabeza a que no tenés auto, y a que ninguna de las viejas que van apuradas son TU vieja. Como siempre una cosa piensa el burro y otra el que lo monta.

AAC dijo...

y supongo que vos no sos quien monta el burro, no?

suspiro dijo...

Muchas gracias por tu opinión "fabián". Me sirve bastante para continuar con mi teoría de que la mayoría de la gente prefiere juzgar de entrada para sentirse más seguro de sí mismo que mantenerse en el limbo de lo desconocido y así, jugarselá a descubrir algo nuevo o diferente. Lamento mucho pero tu comentario no podría estar más lejos de la verdad. Pero lamento aún más el hecho de que no hayas leído el resto de mi blog para darte de cuenta de que no soy la clase de persona que te estás imaginando. Pero bueno, cada uno es libre para expresar lo que opina. Prefiero dejar tu comentario a la vista de todos porque realmente me causó mucha gracia (suele suceder cuando me enfrento a ignorantes). Ah, y por último, mi madre era la mujer más pituca y más elegante que he conocido y todos aquellos que la conocieron opinan lo mismo. El problema es que falleció de cancer este año, por eso no se encontraba estacionando el auto cuando miré para afuera de la ventana ese día. Asique ojo para la próxima, nunca opines sobre algo tan personal porque aqui ya ves que metiste la pata hasta el fondo. Adiós "Fabián".